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Las mejores gafas para conducir

gafas-de-sol-para-conducirLa DGT junto con el Colegio de Ópticos-Optometristas de España, han realizado un estudio para conocer los beneficios que producen las gafas de sol en la conducción y los han clasificado dependiendo del tipo de cristal.

En el estudio han participado 3.000 conductores que tenía que conducir por un circuito repleto de obstáculos y a contra luz. Mil de ellos iban con gafas de sol normales, un tercio con polarizadas y el resto con lentes polarizados y espejados.

Resultado del estudio:

1- Los que fueron con gafas polarizadas tuvieron menos errores. Su tiempo de repuesta fue un 20% más rápida.

2- La mayoría de los que usaron gafas de sol normales, tuvieron que soltar más veces el volante y por consiguiente, pusieron su vida en riesgo.

3- Los que obtuvieron mejores resultados iban ataviados con unas lentes polarizadas, espejadas y de color rojo.

¿Qué significa la polarización y para que sirve?

Es un filtro que se introduce entre los cristales oftámicos que se encarga de eliminar la luz reflejada en las superficies planas, como son el mar o la carretera. Por lo tanto, los ojos tienen una visión más nítida ya que no tiene reflejos y por lo tanto, se consigue un mayor detalle y una mayor comodidad soportada en el tiempo.

¿Y el espejo para que sirve?

Varios estudios han demostrado que aumenta el contraste de los colores y por lo tanto mejora los detalles en la carretera. Los cristales espejados que mejor funcionan son los rojos ya que mejoran la tonalidad del asfalto. Y no os preocupéis, a través de estas gafas no se ve rojo, sino los colores normales. Es simplemente un efecto visual que mejora ligeramente nuestra percepción.

Por lo tanto, en la conducción es muy importante el uso de gafas de sol y las que mejor resultado logra, es la polarizada con el espejo rojo y con antirreflejante en la parte posterior.

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Periodicidad ITV – ¿Cada cuánto debo pasar la ITV?

itvLa periodicidad con la que ha de llevarse a cabo la ITV depende del tipo de vehículo en cuestión y de su antigüedad. En este sentido, cabe recordar que esta se cuenta a partir de la fecha de la primera matriculación. A continuación detallamos cada caso en concreto:

1. Los ciclomotores. Durante los tres primeros años no tienen que pasarla. A partir de ese momento ha de realizarse una vez cada dos años.

2. Motocicletas particulares, quads y cuadriciclos. No hay que pasar antes del cuarto año. Después, una vez cada dos años.

3. Turismos particulares. Los primeros cuatro años posteriores a la fecha de matriculación están exentos de someterse a la ITV. Entre los 4 y los 10 años han de pasarla una vez cada 2 años mientras que, a partir del décimo, una vez al año hasta el final de su vida útil.

4. Vehículos ligeros (camiones, remolques y derivados de turismos de hasta 3500 kilogramos). Exentos durante los dos primeros años. Del segundo al sexto ha de realizarla cada dos años, del sexto al décimo una vez al año y, posteriormente, cada 6 meses.

5. Vehículos pesados (camiones y remolques de más de 3500 kilogramos). Desde su matriculación hasta los 10 años ha de someterse a ella cada 12 meses y del décimo en adelante cada 6.

6. Autobuses. Una vez al año durante los primeros 5 y después cada 6 meses.

7. Ambulancias y servicios públicos. Igual que los autobuses.

8. Caravanas con más de 750 kilogramos MMA. Exentas durante los 6 primeros años. Desde ese momento, una vez cada dos años.

9. Vehículos agrícolas. No tienen obligación de pasar la ITV durante sus primeros 8 años de vida. Del octavo al decimosexto han de superarla cada dos años y, a partir de ese instante, una vez cada 12 meses.

10. Autocaravanas. Exentas los 4 años posteriores a su primera matriculación. Tienen la obligación de pasarla cada 2 años entre el cuarto y el décimo y una vez cada 12 meses desde ese momento.

11. Vehículos especiales (destinados a obras y servicios que alcancen velocidades iguales o superiores a los 25 kilómetros por hora). Los propietarios no están obligados a someterse a ella durante los primeros cuatro años de vida del vehículos. Posteriormente, entre el cuarto y el décimo, han de superarla una vez cada dos años. Desde ese mismo instante la frecuencia pasa a ser anual.

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Consejos para adquirir un vehiculo de segunda mano

comprar-vehiculos-segunda-manoEl mercado de segunda mano ha experimentado un notable crecimiento global en los últimos tiempos. Al margen de la crisis económica, hemos asistido a un cambio considerable en los hábitos de consumo que ha propiciado que la cultura de la reutilización se asiente en muchas áreas del planeta. El mercado automovilístico no es una excepción y por ello los coches y demás vehículos usados son algunos de los artículos que registran mayores operaciones por esta vía. La transferencia de vehiculos implica, no obstante, conocer una serie de pautas básicas a la hora de formalizar la compra.

El primer consejo que puede darse es que el vehículo que se adquiera responda a las necesidades reales del usuario. No es infrecuente que, ante la gran oferta disponible, el comprador se sienta tentado de adquirir un coche de gran calidad simplemente porque su precio le parezca muy atractivo. Si este vehículo no cumple con los parámetros que motivaron la decisión original de comprarlo, lo más inteligente es desechar esta opción. Ligado a lo anterior, es sumamente aconsejable dedicar un tiempo de preparación para ojear debidamente el mercado, establecer qué requisitos se buscan y tratar de dirigir la compra de manera precisa y pausada.

Con estas dos premisas en la mente, es el momento de pasar a la valoración técnica. Aunque no es lo más frecuente, la transferencia de vehiculos puede esconder determinados fraudes para los compradores. El cuentakilómetros es un elemento especialmente propicio a manipulaciones, por lo que si en cualquier momento se sospecha que ha sido alterado es mejor interrumpir la compra. El Real Automóvil Club de Cataluña establece que el 12% de los vehículos del mercado de segunda mano presentan manipulaciones de este tipo, fraude que puede neutralizarse comprobando el libro de mantenimiento o, en última instancia, solicitando un informe mecánico específico.

Otros elementos mecánicos que deben comprobarse son la corrosión (que si no se remedia a tiempo puede generar un gran daño al vehículo) y el consumo. Aunque este último parámetro sea difícil de examinar en detalle, hay que tener presente que determinados coches presentan un deterioro más rápido en lo que a sus niveles de consumo se refiere, algo que puede redundar en mayores costes de mantenimiento (no renuncies nunca a efectuar una conducción de prueba). Por último, conviene constatar que todos los documentos están en regla y que el precio acordado sea coherente con el precio del vehículo nuevo.

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Trámites para la transferencia de nuestro coche

Si tetransferencia-de-vehiculosnemos la intención de comprar o vender un coche, motocicleta, camión o cualquier otro tipo de vehículo usado, debemos tener presente que hay que realizar una serie de trámites administrativos, tanto en la Delegación de Hacienda como en la Dirección General de Tráfico, con el fin de cambiar la titularidad del vehículo en cuestión. Este conjunto de gestiones es lo que se denomina “transferencia del vehículos”. Una vez hayamos transferido el vehículo, el nuevo dueño asumirá totalmente la propiedad y, por tanto, la responsabilidad de los actos o siniestros que se produzcan desde el momento mismo de la transferencia.

Los pasos a seguir, son los siguientes:

  • Debemos redactar un contrato de compraventa, donde aparezcan los datos completos de ambas partes (compradora y vendedora), los datos del vehículo (muy importante incluir el número de bastidor), el precio acordado para la operación y la fecha y hora en que se hace efectiva la transferencia del vehículo. Adjuntar a este contrato fotocopia de los DNI (o documento oficial identificativo) del comprador y vendedor.
  • Si vamos a comprar el vehículo, asegurarnos en la Jefatura de Tráfico de que el coche no tiene multas o recibos de impuestos impagados, ya que estos pasan al nuevo propietario.
  • El comprador debe realizar todos los trámites para el cambio de titularidad; una vez realizados, debe enviar al vendedor una copia del permiso de circulación del vehículo, para dejar constancia de que ya no está a su nombre. Traspaso de la propiedad del coche.
  • El comprador tiene que abonar a Hacienda el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Este impuesto equivale al 4% del valor del vehículo.
  • Igualmente tiene que hacer efectivo el cambio de titularidad en la Jefatura de Tráfico, donde se abonarán las tasas correspondientes.
  • Presentar toda la documentación firmada por ambas partes y debidamente cumplimentada (acreditándose como comprador y vendedor), además del contrato de compraventa, la tarjeta de la ITV, justificante de pago en Hacienda, justificante de pago del Impuesto de Circulación vigente y el permiso de circulación del vehículo.
  • En algunos casos puntuales como coches comprados en una subasta, o a los herederos del antiguo propietario, vehículos agrícolas, etc., habrá de presentarse documentación extra adicional, dependiendo de los casos.